Otra tradición que no se debe perder es la comida en el casal el día después de la presentación, eso sí antes de nada hay que acudir al teatro para desmontar el trono.
Como siempre los cocineros de la falla dieron la talla y nos prepararon cuatro paellas de fiedua que estaban para chuparse los dedos.
Se acercan las fallas y eso se nota en el ambiente.





